jueves, 21 de noviembre de 2019

La motivación extrínseca.

La importancia de la motivación extrínseca en el alumno

Resultado de imagen para importancia de la motivación intrínseca del alumnoUno de los aspectos más relevantes para que se dé el aprendizaje es la motivación y no hay duda alguna acerca de que cuando esta no existe, los estudiantes difícilmente aprenden. No siempre hay ausencia de motivación; a veces, lo que se presenta es una inconsistencia entre los motivos del profesor y los del estudiante, o se convierte en un círculo vicioso el hecho de que éstos no estén motivados porque no aprenden. 

Al abordar la motivación y su afinidad con el aprendizaje, específicamente lo relacionado con darle a ésta una representación de doble vía, es necesario analizar los aspectos que inciden directamente en dicha relación. La motivación se constituye en el motor del aprendizaje; es esa chispa que permite encenderlo e incentiva el desarrollo del proceso. Según Woolfolk “la motivación se define usualmente como algo que energiza y dirige la conducta.” De esta manera, entra a formar parte activa del accionar del estudiante.

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Hay varios tipos de motivación en ella se encuentra la motivación extrínseca, que no es mas que el efecto de acción o impulso que producen en las personas determinados hechos, objetos o eventos que las llevan a la realización de actividades, pero que proceden de fuera. De esta manera, el alumno extrínsecamente motivado asume el aprendizaje como un medio para lograr beneficios o evitar incomodidades. Por ello, centra la importancia del aprendizaje en los resultados y sus consecuencias. 

Se hace evidente que la motivación influye sobre el pensamiento del estudiante y, por ende, en el resultado del aprendizaje. En este sentido, y para ampliar lo anterior, es pertinente referirse a las condiciones motivacionales que identifican Díaz y Hernández, relacionadas con la posibilidad real de que el alumno consiga las metas, sepa cómo actuar para afrontar con éxito las tareas y problemas y maneje los conocimientos e ideas previas sobre los contenidos por aprender, su significado y utilidad. Así mismo, mencionan los mensajes que recibe el alumno por parte del profesor y sus compañeros, la organización de la actividad escolar, las formas de evaluación, los comportamientos y valores que el profesor modela en los alumnos y el empleo de principios motivacionales que éste utilice. Entonces, cobra importancia también el papel del profesor, para establecer la relación adecuada entre la motivación y el aprendizaje en la construcción del conocimiento, dada su influencia decisiva en el desarrollo curricular.

Para contribuir a que los alumnos se sientan motivados para aprender implica la existencia en ellos de total claridad y coherencia en cuanto al objetivo del proceso de aprendizaje, que lo encuentren interesante y que se sientan competentes para resolver el reto.

En este sentido, favorecer la motivación requiere que el profesor destaque el posible interés de un aprendizaje, establezca razonables expectativas de éxito y desarrolle una ayuda adicional, como lo plantea Sole: creando “un ambiente de aprendizaje en que prime la cooperación por encima de la competición, en el que sea normal pedir y ofrecer ayuda y en el que quepa la posibilidad de equivocarse y aprender de los propios errores. La comunicación fluida y respetuosa, el trato justo y personalizado son perfectamente compatibles con una moderada exigencia que traduzca confianza del profesor en las posibilidades de sus alumnos.

jueves, 14 de noviembre de 2019

La importancia de los tres momentos de clase tanto para el docente como el alumno

Los tres momentos de la clase, clave para generar un ambiente de trabajo estructurado

Resultado de imagen para importancia de los momentos didacticos Esto tiene una estrecha relación con la conducción eficaz de la clase, donde los profesores además de captar y mantener la atención de sus estudiantes comienzan y terminan sus clases a tiempo, informan a los alumnos sobre las tareas a realizar, observan, evalúan y retroalimentan sistemáticamente su desempeño. Esto no significa rigidizar el ambiente escolar, sino ser flexible y oportuno para adaptarse a las necesidades que van surgiendo de los estudiantes y a rediseñar si es necesario, las actividades (individuales o grupales) que se desarrollan.

Crear un ambiente, también se relaciona con disponer de una sala de clases que cuente con material didáctico apropiado para el desarrollo de las competencias lingüísticas de los estudiantes, tales como: mural con los trabajos que elaboran los alumnos, tarjetas con vocabulario visual básico, cuadro de responsabilidades, horario, entre otros.

El uso eficiente del tiempo, del espacio y de los recursos, se relacionan directamente con la programación o planificación que realiza el docente de sus clases la cual cobra una particular importancia en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es allí donde se seleccionan los objetivos fundamentales, los contenidos y los recursos para alcanzar los aprendizajes esperados, según los tiempos exigidos en los programas de estudio y donde se determina la mejor manera de organizar el “paso a paso” del quehacer en el aula, lo que implica distribuir las actividades de la clase respetando los distintos momentos de esta.

Estos momentos se refieren a 3 instancias que están íntimamente articuladas entre sí:

El inicio de la clase: Este momento se caracteriza por la aplicación de estrategias diseñadas por el docente con el fin de que los alumnos y alumnas: conozcan los propósitos y actividades de la clase; se sientan interesados e involucrados en los contenidos que abordarán; tengan la oportunidad de expresar sus ideas, sentimientos y conocimientos previos sobre los temas o contenidos que se trabajarán.


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El desarrollo de la clase o segundo momento: Este momento se caracteriza por la participación de los alumnos en el desarrollo de las actividades diseñadas por el docente y otras que pueden emerger, cuya finalidad principal es lograr los aprendizajes esperados planificados para esa clase. Estas actividades, de acuerdo con su naturaleza y propósito, se desarrollan en forma individual, en parejas, en pequeños grupos o a nivel de todo el curso.

El cierre de la clase: Este momento se caracteriza por ser una instancia que los niños reconocen como tal, y en la cual se les invita a efectuar una metacognición de lo vivido en la clase, es decir, a que tomen conciencia de sus progresos, de sus nuevos aprendizajes y puedan extraer conclusiones. Es en este momento en que el profesor sintetiza los contenidos, abriendo nuevos desafíos o tareas para realizar.

Las situaciones de aprendizaje deben estar orientadas a crear condiciones para que los estudiantes comuniquen sus saberes, relacionen, guíen y autorregulen su aprendizaje. Para esto se requiere crear diversas acciones que se adapten a sus diferentes